Un hallazgo sorprendente: Científicos descubren un manuscrito sobre la infancia de Jesús no registrado en la Biblia
La historia de Jesús ha sido objeto de estudio durante siglos, pero un reciente hallazgo ha sacudido el mundo académico y religioso. Un equipo de investigadores de la Universidad de Lieja, Bélgica, ha descubierto un antiguo manuscrito que arroja nueva luz sobre la infancia de Jesús, con detalles que no aparecen en la Biblia.
Este importante descubrimiento tuvo lugar en la Biblioteca Estatal y Universitaria de Hamburgo, donde los científicos estaban digitalizando documentos antiguos. Fue entonces cuando encontraron un fragmento de papiro de aproximadamente 11 x 5 centímetros, escrito en griego antiguo y fechado entre los siglos IV y V. Tras un exhaustivo análisis, los expertos concluyeron que se trata de la copia más antigua conocida del “Evangelio de la Infancia según Tomás”, un texto apócrifo que relata episodios de la niñez de Jesús.
El relato de los gorriones de arcilla
Uno de los episodios más llamativos de este evangelio describe a Jesús con tan solo cinco años jugando cerca de un arroyo. Según el manuscrito, el niño moldea doce gorriones con arcilla, pero es reprendido por su padre, José, por realizar esta actividad en sábado. En respuesta, Jesús aplaude y, ante la mirada atónita de los presentes, da vida a los pequeños pájaros, que emprenden el vuelo.
Este relato, aunque ya conocido a través de versiones posteriores del evangelio apócrifo, es particularmente significativo porque este nuevo fragmento representa la versión más antigua descubierta hasta ahora. Según los investigadores, el papiro podría haber sido un ejercicio de escritura realizado en un monasterio o escuela, debido a la caligrafía inexperta y las líneas irregulares.
Un hallazgo clave para el estudio del cristianismo primitivo
![]() |
Fotografía tomada de Pixebay |
![]() |
Fotografía tomada de Pixebay |
El descubrimiento de este manuscrito es crucial porque proporciona una visión más cercana a las creencias y narrativas que circulaban en los primeros siglos del cristianismo. Aunque los evangelios apócrifos no fueron incluidos en el Nuevo Testamento, han sido fundamentales para entender cómo los primeros cristianos concebían la figura de Jesús y su infancia.
Este nuevo hallazgo reaviva el debate sobre la riqueza de las tradiciones cristianas y la diversidad de relatos que existieron en torno a la vida de Jesús. Además, nos recuerda que la historia sigue siendo escrita con cada nuevo descubrimiento, ofreciendo perspectivas fascinantes sobre el pasado.
¿Qué opinas sobre este sorprendente hallazgo? ¿Crees que estos textos apócrifos pueden aportar una nueva comprensión sobre la vida de Jesús? Déjanos tu comentario y comparte este artículo con quienes disfrutan de la historia y la arqueología bíblica.
Comentarios